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Mystery Girls

Published on July 7, 2014, by in TV Shows.

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Bendita la hora en la que abrí ese apartado de sugerencias sobre la serie que os gustaría leer aquí. Por mayoría absoluta ganó esta obra maestra de la comedia y ahora me siendo impotente, sin palabras para describir tanta grandeza plasmada en 20 minutos de episodio que aventuro a decir que estaban pensados para una segunda temporada de True Derective y desecharon para no eclipsar a Matthew McConaughey.

Nunca un cold opening de un piloto se ha tratado con tanta maestría. Nunca. Y en eso hay que reconocerle el mérito: un minuto de la serie nos sirve para saber todo lo que tenemos que saber de ella: que es UNA PUÑETERA BAZOFIA. Un minuto les basta para presentar a los personajes más exageradamente estereotipados que podían crear. Las chicas son unas barbies cuya única misión en la vida es comprar un montón de zapatos y cualquier otra preocupación es un chiste, algo pasajero que sucede entre shopping y sesión de maquillaje. El personaje homosexual es una locaza que gesticula y grita como si metieran una piña en el culo, y desde su aparición tardan exactamente 10 segundos (contadlos, en serio) en hacer un chiste sobre Lady Gaga. Basta ya de esta puta moda de meter a alguien homosexual para hacerse el moderno cuando realmente lo que estás haciendo es recalcando tu mentalidad retrógrada por retratarles siempre como si fueran subnormales. Ya está bien por favor.

Dos rubias que trabajaron como actrices en una serie de detectives abren ahora su propia agencia para resolver misterios acompañadas de su amigo y confidente hormonado. Bajo esa premisa ya os podéis imaginar la dignidad de la que parte la serie: NINGUNA, joder, NINGUNA. Por algún motivo desconocido ese guión desastroso confía que el carisma que debería producir Tori Spelling y Jennie Garth juntas de nuevo en televisión sea suficiente para salvar semejante ineptitud. ¿Pero qué carisma y qué confianza me va a dar a mí una actriz de mierda con cara de caballo cuya única habilidad en la vida es ser hija de Aaron Spelling?

Su papel concretamente consiste en ser la tonta del dúo de detectives pero en realidad no me queda muy claro la intención porque para eso en la serie debería haber un personaje normal que no te incite al suicidio para contrastar. Es una de esas sitcoms en la que agradeces la existencia de risas enlatadas que te indican lo que se supone que tiene que hacer gracia. Me imagino afrontar la serie sin ellas y estaría perdida, donde el verdadero misterio sería encontrar el chiste pues tiran de gags de un humor tan estúpido y banal que hay que ser muy gilipollas para seguirlo.

Esos guiños a la televisión de los 90 como el opening, el cast, que los personajes estuvieran implicados en una serie… no sé si intentan de verdad quedarse solo en pequeñas referencias “humorísticas” (hipócritas, porque de original y de este siglo esta serie no tiene nada) o si la intención era hacer una especie de autoparodia. En ese último caso me parecería aún peor por su ejecución.

En definitiva, esta serie no hay por donde cogerla y posiblemente es de las peores cosas que han estrenado en muchos años. No tiene gracia, es aburrida, está sobreactuada y esos 20 minutos se van a convertir en la tortura más grande a la que se ha sometido jamás al ser humano. No la veas si no estás preparado y eres lo suficientemente fuerte o las secuelas podrían ser peligrosas.

 

Valoración: 5m

 

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Suelta The Pirate Bay, puto ladrón

Published on July 2, 2014, by in Sociedad.

Hace unos días tuve la oportunidad (o más bien la desgracia) de asistir a un seminario titulado “¿Qué estás viendo? Una aproximación a la ficción televisiva norteamericana del siglo XXI” y de seis charlas de seis diferentes “eruditos” sobre series de televisión sólo una me pareció interesante o al menos sólo una me dio la impresión que estaba dada desde el conocimiento del tema a tratar. Concretamente me refiero a Toni García Ramón hablando sobre Netflix.

El resto intentaba esconder su ineptitud en las charlas con un discurso previamente estudiado donde se recalcaban las cosas más obvias y estúpidas que un niño de 10 años puede apreciar en una serie y lo demás se pasaba rápido (o se inventaba desde el desconocimiento), pero la gilipollez extrema que llevas encima no se puede ocultar cuando llega la hora del coloquio y tienes que improvisar sin saber ni una puta mierda de lo que estás hablando.

De todas las burradas que se dijeron allí, me quedé sobretodo con las de la piratería y llegué a la conclusión que esta gente que piensa que bajarse una serie es ETA siempre suelta el mismo discursito como un loro sobre la sociedad española sin pararse de verdad a analizar su situación y sus posibilidades.

El gran problema de la piratería en España, al parecer, es la educación. Hay que dar un giro enorme a la sociedad y empezar a educar a esos sucios adolescentes para decirles que están ROBANDO por internet. Que dejen de hacerlo, porque por ley les sale mucho más rentable robar un DVD de la tienda o directamente cogerle dinero del bolso a su madre para comprarse una temporada de Game Of Thrones.

A esa es la conclusión que llega esta gente, que el problema es que todos los españoles somos unos ratas asquerosos que no queremos pagar por la cultura. Que las series están hechas para que nosotros las veamos por la tele o para verlas por DVD. Le reto a estos señores a seguir una serie americana a través de la televisión española, si es que da llegado a España la serie que les interesa. Primero con cambios de día y hora cuando les sale de los cojones porque X día hay fútbol o lo que mierda sea y se atrasa hasta las 3 de la mañana de un jueves cuando deberían haber echado el capítulo un lunes y adiós a seguir la semana que viene porque ya perdiste el hilo de la serie. Para ver una serie americana en la televisión española no puedes tener vida, no puedes tener trabajo, no puedes tener clases, con ese prime-time eterno que acaba cuando acaba y hace que las cadenas lo rellenen con publicidad desorbitada y doble y triple emisión de un capítulo. Ten huevos a quedarte hasta las tres de la mañana cuando tienes que trabajar a las nueve. Ten las ganas de esperar meses y meses para una temporada que ya está más que emitida en EEUU porque tienen que meterle un doblaje que no quieres escuchar.

¿Comprarse el DVD de la serie? Más quisiera yo poder tener mi estantería llena de las series de televisión que amo. Pero por favor, que alguien me diga CÓMO. Primero que tienes suerte si la venden aquí. Decidme tiendas españolas que vendan Doctor Who. Por ejemplo, ninguna. 1, 2, 3, responda otra vez. Y segundo, soy estudiante, para mí gastar 60 eurazos en una temporada de 8 capítulos (y encima sabiendo que en Estados Unidos vale 10 dólares) me resulta imposible. Me supondría, literalmente, renunciar a comer varias semanas. ¿Y por eso no tengo derecho a la cultura? ¿Estoy condenada a tragarme Sálvame Deluxe que es gratis y es lo que echan aquí por no tener dinero? El problema no es que estemos educados para consumir todo gratis, el problema es que no estamos económicamente preparados para afrontar los precios de la cultura en España.

Me acuerdo cuando hace muuuuchos años iba todas las semanas al cine porque costaba 3 euros y los pagaba encantada aunque ni siquiera sabía de qué iba la película. Hoy en día antes de pagar esos 10 euros, me estudio la película de principio a fin, me leo todas las críticas posibles y barajo la posibilidad de ir durante semanas. Sólo si de verdad estoy segura de que vaya a ENCANTAR voy. Y películas que me encanten al año debe haber 3.

¿Que las series están hechas exclusivamente para que las veas por la televisión? Discrepo mucho, sobretodo cuando el propio título de la conferencia recalca que estamos en el siglo XXI. Cada vez las cadenas son más conscientes de que internet no es necesariamente un competidor, si una forma de vender más aún la serie y captar audiencia para una próxima temporada, e incluso para captar un futuro cliente de DVD. Pero claro, qué sabré yo, que solo soy una ladrona.

 

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Pilotos 2013/2014: Welcome to The family

Published on September 15, 2013, by in TV Shows.

En la anterior entrada hateaba un intento de sitcom familiar que se suma al éxito de Modern Family de una forma que resulta hasta ofensiva de lo mal que está hecha. Y esta no se queda atrás en ese sentido.

Welcome to The Family, de forma aún más descarada, toma el formato de familias cruzadas y diferentes entre sí y, encima, con latinos de por medio. Toma pedazo trama original. ¿Qué es esto? ¿Una serie de Ryan Murphy?

La NBC, esa cadena de mierda que no levanta cabeza con ni una sola sitcom sigue probando suerte sin arriesgarse mucho. Quizá ese sea su problema, en vez de explotar las pequeñas joyas que tienen prefieren tratarlas como basura hasta que mueran solas mientras van en busca de “la nueva Friends”. Pobres ilusos. Que esperen sentados a que llegue su gallina de los huevos de oro, porque antes yo me vuelvo Gleek.

La fórmula de guión de Welcome to the Family ya está más que gastada en trama, personajes, gags y ritmo pero… ¿de cuantas sitcoms no se puede decir lo mismo? Podemos contarlas con los dedos de una mano, pues el propio género es bastante repetitivo en ese sentido, y no le hace falta buscar otra cosa porque su única función suele ser entretener al espectador sin pretensión. A diferencia que Trophy Wife, estos 20 minutos de capítulo no se me han hecho eternos y en ningún momento me he parado a pensar en la mejor forma de suicidarme para no soportar tal vergüenza. ¿Significa eso que la NBC por fin ha estrenado algo decente? Ni de lejos. Es una mierda. Lo dejo claro desde aquí, pero si tengo que darle una oportunidad a alguna de las dos sitcoms de estreno sin duda será a esta.

Partiendo de que dos familias que se “odian a muerte” (muy cogido por los pelos el por qué) tienen que convivir y ponerse de acuerdo por el bien de sus hijos tiran de gags basados en lo surrealistas que son todos los personajes, pero que todavía necesitan pulirse mucho. Parece un capítulo interesante con incluso algún que otro momento divertido hasta que ambas familias se van a la feria y retroceden 20 años en lo que a humor se refiere, porque ver a un señor dar vueltas en el carrusel con cara de mala leche no es precisamente mi idea de diversión.

Tampoco me convence en absoluto la sorpresa final, que avecina una trama completamente innecesaria cuya única función será duplicar los chistes hasta hacerlos cansinos e insoportables.

En definitiva, es un piloto algo entretenido y olvidable, pero visto lo visto posiblemente sea de las pocas cosas que se puedan ver sin querer arrancarse los ojos esta temporada. Es más o menos lo que pintaban los avances y si esos te convencieron prueba a darle una oportunidad, pero no esperes algo bueno porque te vas a llevar un hostiazo más grande que los que recibe Joffrey Baratheon de su tío.

Mi valoración:

3m

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Pilotos 2013/2014: Trophy Wife

Published on September 14, 2013, by in TV Shows.

¿Me echabais de menos? Empiezan los pilotos de la temporada de otoño 2013/2014 y soy incapaz de verlos y quedarme callada. Así que a gusto o a disgusto de todos vosotros he vuelto a dar por culo. Hoy con Trophy Wife, y cualquier día con algo peor porque parece que este año me ponen las cosas a huevo.

En los primeros diez segundos del capítulo, la protagonista asume que nos preguntamos el por qué de su desgraciada vida. Lo que tanto ella como los guionistas desconocían en el momento de empezar la escena es que lo que realmente hacemos es dudar del sentido de nuestra existencia, ¿qué hacemos con nuestra vida y cómo hemos llegado a ver semejante basura?

Pocos segundos después nos confirman el humor que predominará en lo que consigan emitir de temporada: una rubia que creen carismática (pero a nosotros nos parece insoportable) con una vida patética que tiene que hacernos reír junto a sus patosidades. Intenta ser una copia de la excéntrica Zooey Deschanel en New Girl metida en una familia en la que no encaja. ¡Qué daño ha hecho Modern Family a la televisión! Si bien la familia Dunphy es un aire fresco y entretenido, también trae un monopolio en cualquier premio de comedia, sobrevalorándola a unos extremos que dan asco. Pero así es el mundillo seriéfilo: las cosas o son basura o una obra maestra y pobre de aquel que esté en contra. Y ahora, encima, tenemos que soportar una nueva ola de sitcoms familiares cada una peor que la anterior. POR SU CULPA HE TENIDO QUE TRAGARME ESTA MIERDA.

Con esta tenemos un claro ejemplo de lo que no funciona en una sitcom: no tener claro el tipo de humor que intentas conseguir. Parece que quieren tirar por lo basto, animales muertos, borracheras y muchas locuras pero a la vez deciden suavizarlo para hacer de todo un entretenimiento para toda la familia. Porque claro, es la ABC y si no no duermen por la noche.

Los gags dejan muchísimo que desear, pues se nota que la trama de las ex mujeres no es más que una excusa para no centrar todo el estúpido humor en una sola persona. Una más sosa que Jennifer Morrison intentando sonreír y otra más loca que Claire Danes en Homeland, en un contrataste que supongo que intenta ser gracioso.

Hay que ser un buen guionista para hacer niños y adolescentes en una sitcom y que no te den ganas de vomitar. Evidentemente los encargados del piloto de Trophy Wife no lo son, pues el rollo de niñito pedante ya ha pasado de moda, el niño hormonado exagerado a niveles de Ryan Murphy caracterizando homosexuales no acaba de convencer, y la adolescente pasota solo está ahí porque de algún sitio más tendrán que sacar conflicto.

Como concepto piloto no está nada mal porque se nota que la serie nos la han presentado tal y como va a ser: una mierda carente de originalidad y gracia. No pienso ver el siguiente pero si alguien se anima me gustaría que me corrigiera si me equivoco en mi predicción de que posiblemente este sea el mejor capítulo que nos pueden brindar.

4m

 

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Regresos de mierda (I): Skins

Published on July 4, 2013, by in TV Shows.

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El principio del fin de Skins, la serie adolescente por excelencia que tanto nos ha incitado al consumo de narcóticos, llega por fin a nuestros discos duros seriéfilos. Digo a nuestros discos duros porque en la puta vida me voy a comprar esta mierda en DVD. Que les pague su madre a esos rompesueños. El primer especial, Skins Fire, era demasiado fácil de vender, sólo necesitaban un nombre para que todos mancháramos nuestra ropa interior del hype: Effy.

Más ilusa que nunca, me esperaba como mínimo un capítulo decente bajo el razonamiento de que con un personaje tan interesante protagonizándolo es prácticamente imposible hacerlo tan mal para que no me guste. A veces parezco tonta.

Esta vez dejamos de lado todo lo que conocemos de la serie hasta ahora y nos adentramos en el fascinante mundo de la economía. Al parecer alguien consideró que sería una trama interesante para la audiencia de Skins. Si quisiera ver peces gordos de la bolsa me pondría Wall Street, que hace lo que intenta este capítulo y mejor. Yo quiero ver fiestas eternas, drogas, y sobretodo, a una protagonista atormentada. Quizá no me molestaría tanto la trama si no hicieran de ella una receta contra en insomnio, si los nuevos personajes importasen algo, si no desaprovecharan así la posibilidad de hacer una buena historia con Effy en vez de convertirla en un personaje más vacío de lo que ya era, haciendo de ella alguien totalmente random interpretada por la misma actriz y llamándose curiosamente igual, y si el capítulo no ignorase alegremente cierta… desaceleración de la economía que empezó más o menos en 2008.

Soy de la creencia de que un personaje, después de varios años, debe cambiar y seguir adelante. Cuando evolucionan es de verdad cuando parece que son más que letras en una página de guión, se convierten en humanos de carne y hueso. Pero siempre manteniendo su esencia, no para convertirlo en la excusa de una historia soporífera de mierda. ¿En serio tengo que soportar una trama de tensión sexual en la oficina con Effy? Porque así empieza el capítulo. Con miraditas a un hombre al que todos sabemos que se acabará tirando porque sí. Porque es su jefe, y como a él se tirará a todo el mundo para escalar puestos en la dura vida empresarial. Porque joder, para eso me voy a ver Acoso, que es una bazofia de película pero al menos Demi Moore parece mayor de edad y tal. ¿En qué se diferencia Effy a Victoria, si es que recordáis a ese personaje cuando acaba el capítulo? La misma mierda. Ambas son dos mujeres que están ahí de relleno. Como todo lo demás. COMO LA PUTA EXISTENCIA DE ESTE CAPÍTULO.

No hay ni un solo punto del ¿guión? que no sea una basura insustancial. La subtrama de Naomi, otro personaje metido por los pelos, es igual de patética porque se ven fiestas filmadas como el culo, cargándose así la marca de la casa de la serie. Se supone que nos tiene que dar pena su situación pero realmente podría tirarse del balcón porque como espectadora me daría lo mismo. Pero lo que de verdad duele no es el guión, es que Skins esta vez no se salva ni por el apartado técnico. Intercalan todo esto con planos que son un intento FALLIDO y más que fallido de copiar su propio estilo. Gente mirando al horizonte PORQUE SI, desenfoques de cámara para mostrar la amargura existencial PORQUE SI, música de mierda metida sin sentido alguno Y PORQUE SI en vez de adornar y ambientar la historia como tan bien hacía esta serie en sus anteriores temporadas, etc, etc, etc… Me parece muy triste que no sepan ni autoplagiarse. Es como The Amazing Spider-Man pero al revés. Así como antes deseaba que llegaran escenas de fiestas por lo bien trabajada que estaba la inmersión en ellas, ahora pido por favor que no vuelvan a salir porque dan vergüenza. Anodinas, como todo lo que puedes encontrar en los horrorosos 48 minutos más largos que vas a vivir jamás. Porque en serio, cada minuto de este insulto parece que dura mil putos años para que cuando acaba el capítulo sientas que no ha pasado absolutamente nada.

En conclusión, ¿recordáis cuando allá por el 99 fuísteis todos emocionados al cine a ver La Amenaza Fantasma, os esperábais hostias, espadas de luz y un montón de naves tirando rayitos? Pues esto es lo mismo pero peor. Allí en vez de una space ópera trepidante os encontrásteis una soporífera diatriba política escrita por alguien que no tiene puta idea de lo que habla. Aquí os esperábais a una tía loca y yonki drogándose y abriéndole la cabeza a la peña a pedradas, pero en cambio os encontrásteis a la mujer más anodina del mundo que se llama como ella, y que muy relativamente se le parece, que va y triunfa en el apasionante mundo de la bolsa de una manera que no acabamos de entender porque el guionista tampoco lo entiende. Genial todo.

Skins Fire, hay que joderse… FIRE ES EN LO QUE QUIERO BAÑARME TRAS VER ESTA PUTA MIERDA INTRASCENDENTE Y SOPORÍFERA A LA QUE LE BASTAN CINCO MINUTOS PARA VIOLAR SEIS AÑOS DE UNA SERIE.

 

Gracias a TheWriter por ayudarme a encontrar palabras para describir esta mierda.

 

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Spider-Man 2, esa mierda (por TheWriter)

Published on March 9, 2013, by in Cine.

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Es innegable que la buena salud de la que goza a día de hoy el cine superheroico no empezó con Superman (Richard Donner, 1978), ni siquiera con Batman (Tim Burton, 1989). Aunque estos films son muy destacables y representan tal vez a los dos grandes clásicos imperecederos del género, convirtiéndose también en clásicos del cine en general, realmente el auge de los pijamas en el cine estalló tras películas como Blade (Stephen Norrington, 1998), X-Men (Bryan Singer, 2000) y sobre todo la gran Spider-Man (Sam Raimi, 2002), que recuperaba la magia de la cinta de Donner al crear una historia colorista en la que tanto el héroe como el villano estaban muy bien perfilados y donde se le concede una importancia pocas veces vista a la vida privada del héroe protagonista. Pese a algunas licencias en cuanto a adaptación, Raimi paría una dignísima película tanto para fans del trepamuros como para profanos. Inspirándose por igual en los comics, en una serie televisiva de los años noventa y en un fallido proyecto de James Cameron (Terminator, Titanic) sobre el personaje, el director de Posesión Infernal creó una trilogía cinematográfica de calidad descendente sobre las aventuras y desventuras del hombre araña.

¿Descendente? Es cierto que Spider-Man 3 (Sam Raimi, 2007) es un putruño hediondo que hasta consiguió que su director se disculpase en los extras del DVD, pero si has leído el título de ese texto imaginarás que realmente la mierda empezó ya con Spider-Man 2 (Sam Raimi, 2004).

¿PERO WTFQUÉ? ¡¡¡SI LA PELÍCULA ESTA TIENE EL PUTO MEJOR TRAILER DE LA HISTORIA DEL CINE!!! ¿Qué? Si. Lo tiene. Y punto. Es así. ¡¡¡PERO LA PELI ES UNA PUTA MIERDA INDOLENTE Y DESVERGONZADA!!!

¿Creéis que lo digo porque Mary Jane es menos pelirroja y por lo tanto una pelirroja más natural que en la anterior? ¿Porque es cuando Harry Osborn comienza a lloriquear hasta el fin de la saga? ¿Porque Connors aparece brevemente para no convertirse en Lagarto como todo el mundo pedía? Ni de lejos. Lo digo por el gran villano de la función, esa violación anal que perpetraron Alvin Sargent, David Koepp, Alfred Gough y Miles Millar en fila india al Doctor Octopus y que aún ahora debe tener sangrando al cadavérico culo de Steve Ditko.

El Doctor Octopus de las viñetas, creado en los sesenta por Stan Lee y Steve Ditko en plena efervescencia del Universo Marvel, es muy diferente al mal papel que le dan aquí al gran Alfred Molina. Y con “muy diferente” quiero decir mucho mejor e interesante.

En el comic Otto Octavius no es ese científico bonachón que intenta hacer del mundo un lugar mejor y que ama y respeta a su cariñosa esposa, no, el personaje creado por Lee y Ditko… que coño, por Ditko, es un ser marginado, solitario y huraño. Es el típico friki introvertido que en el colegio recibió tantas hostias que llegó a creerse mejor que el común de mortales. Ahora ya adulto, las hostias continúan en forma de desprecio y de insultos por parte de sus colegas científicos que no toman en serio sus investigaciones e inventos, entre los que se encuentran sus famosos brazos metálicos. Se sabe por encima de una humanidad a la que odia y el accidente que lo pega de por vida a sus brazos, lejos de ser trágico para él, solo facilita algo en lo que él ya llevaba pensando toda su vida. Octopus no es alguien a quien un error ha dejado tocado. Octopus no es una víctima de las circunstancias. Octopus es una víctima de los presuntuosos y los ignorantes. Octopus, como cualquier buen personaje de la Marvel, podrías ser tú.

El Otto Octavius interpretado por Molina está impedido, un inválido. Este Octopus fílmico no es capaz de valerse por si mismo ya que, de alguna extraña y fantástica manera, sus brazos artificiales controlan su mente como el suero controlaba al Duende Verde. Un gran personaje se destroza para caer en el gran error en el que cae toda esta saga. Hay que fijarse para encontrar en la trilogía de Sam Raimi un villano que no tenga la mente controlada por algo y si nos fijamos encontramos al Hombre de Arena en la última, convirtiéndose así en el mejor villano, por original, de las tres películas. Triste. El villano loco y con la mente turbia quedaba bien en la original con su Duende Verde, más que nada porque el personaje comiquero es así. Pero con el Doctor Octopus no.

Muchos olvidan que durante mucho tiempo el Doctor Octopus fue el gran archienemigo de Spider-Man, siendo el primero que derrota a este icónico héroe y lo sigue haciendo en múltiples ocasiones incluso cuando el Duende Verde ya ronda por la colección del cabeza de red. Los comics de Marvel se caracterizan porque sus superhéroes tienen grandes problemas tanto en su vida personal como en su vida disfrazada y la primera vez que el alter ego de Peter Parker tiene problemas realmente serios es cuando aparece en su vida un genio que no solo iguala al suyo, también le supera. El genio del doctor Otto Octavius, que muy conscientemente y controlado solo por sus propios deseos personales, viene a vengarse de todos los que le han hecho daño cuando él estaba indefenso. Ahora no solo tiene un arma, tiene cuatro, y va a usarlas.

La película menosprecia al hombre que más cerca ha estado repetidas veces de matar a Spider-Man y que incluso ha llegado a conseguirlo para convertir a este hombre con unas metas muy claras en alguien que, balbuceante, habla consigo mismo mientras intenta conseguir un fin poco claro y nada explicado en la trama. Llevará una gabardina de lo más cool y todo lo que quieras pero eso no quita que al final sea él y solo él quien salva Nueva York. Los guionistas se cansan de taladrar el culo de Otto y le conceden, tan solo al final de la película, un momento de clemencia en el que demostrar que es superior a su enemigo arácnido. ¿Y cómo lo aprovecha el personaje de Alfred Molina? ¡¡¡SALVANDO LA PUTA NUEVA YORK!!! Porque ese personaje no es el Doctor Octopus. Porque el Octopus real nunca fue cool. Vestía esa ropa ridícula porque era un frikazo resentido más. Hasta que dejó de serlo para pasar a convertirse en un frikazo resentido y poderoso.

El Doctor Octopus pasó de ser tú a convertirse en quien tú quieres ser y hay alguien ahí arriba en Columbia Pictures que no quiere que admires al vencedor y quiere que sigas adorando al débil Parker.

Y por todo esto y más Spider-Man 2 es una mierda.

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La exterminación de Moffat es necesaria

Published on March 5, 2013, by in TV Shows.

Hasta hace unos meses, antes de pegarme un atracón de Doctor Who, relacionaba el nombre de Steven Moffat con Sherlock, una serie fascinante y la mejor adaptación que se ha hecho del personaje. Pero estoy dispuesta a sacrificar Sherlock si supone la salvación de Doctor Who. EXTERMINATE.

Cuando después de un par de intentos fallidos intenté ver la mítica serie británica, retomada en 2005, sobre un señor del tiempo y su TARDIS… me encontré con capítulos entretenidos que me dejaban siempre con una sonrisa en la boca, pero que no consiguieron engancharme definitivamente y volverme una whovian hasta el 1×09.

The Empty Child, escrito por Steven Moffat, me sigue pareciendo aún hoy en día uno de los mejores capítulos que he visto de toda la serie. Mientras la Luftwaffe bombardea Londes, un enorme misterio envuelve a un niño busca a su madre y, además, se presenta por primera vez en la historia de la serie al Capitán Guaperas, posiblemente el mejor personaje habido y por haber en la historia de Doctor Who.

Una ambientación e historia atrapante durante dos capítulos me hicieron darme cuenta de la grandeza que podía alcanzar una serie que relacionaba un terremoto con sacudir la cámara y que poco le faltaba para tener rayos de cartón. En seguida le empecé a coger cariño al atormentado Doctor y a su loca y rubia acompañante. Quise correr con ellos, me emocioné con la epicidad de un ejército de Daleks atacando, la casi humanidad del Doctor y su preciosa relación con Rose. Su regeneración me dio mucha pena en su momento, pero en seguida se me pasó con la llegada de David Tennant a la serie, la que es para mí la mejor etapa de todas.

La locura del décimo doctor me sacó cientos de carcajadas (allons-y!) y ganas de llorar como una DRAMA QUEEN al final de la segunda temporada. Y aunque en la tercera el Doctah tenga la peor acompañante de la historia, Russell T Davies sale del paso con dignididad (algo que el showrunner de ricitos no conoce). Porque para mí, las compainions se ordenan de la siguiente forma: Rose > Amy > Donna > Sarah Jane > Cualquier otra > la mano de Tennant (interpretación libre de lo que pueda hacer el Doctor con ella) > una piedra > Martha Jones. Y aún así la temporada resulta entretenida con momentos memorables. En ella está un capítulo también escrito por Moffat que te deja con la boca abierta, Blink, donde se presentan los malos más terroríficos de la serie después de los Daleks: The Weeping Angels, estatuas que se mueven cada vez que pestañeas. Y entonces es cuando crees que de verdad amas a Moffat, que es un gran guionista, que tiene grandes historias preparadas y que disfrutarás más que nunca cuando tome las riendas de la serie.
Ojalá alguien me hubiera dado una colleja en ese momento.

La cuarta temporada no está llena de grandes capítulos, pero gracias a Dona Noble te ríes con todos y lo más importante, disfrutas viéndolos. Porque después de 4 temporadas con sus 52 capítulos y especiales, y sobretodo, después de invertir  40 horas de mi vida entre la TARDIS y algún planeta random, tenía muy claro qué era la serie para mí: diversión.

Pero entonces llegó Moffat para quedarse… y convirtió el plató de la serie en su escondite para fumar porros. Este hombre con un ego más grande que la grasa de Skyler White se piensa que puede hacer de la serie algo que sobrepase los límites de la ciencia ficción para que su nombre perdure. Pero como mucho su nombre acaba entra la lista de los peores showrunners de la televisión al lado de Ryan Murphy.

Podría estar horas escribiendo sobre los enormes fallos de guión, de todas esas subtramas que no se sostienen, de que este hombre no tiene ni puta de viajes en el tiempo… pero serían palabras repetitivas, porque es algo que todos sabemos nos guste o no. ¿Que te van las mierdas pretenciosas  que no llevan a ninguna parte? ¿Que te encanta que te tomen por un idiota que no se entera que crean subtramas para camuflar que no tienen ni puta de lo que están haciendo? Felicidades, te recomiendo Glee mientras esperas la vuelta de Doctor Who.

El único requisito imprescindible para un showrunner de televisión es, en mi opinión, el saber darle continuidad a la serie y mantener el nivel. Si sois un poco avispados os daréis cuenta de que evidentemente opino que este ser inferior (porque ya me olvido de llamarle hombre) no lo hace. Ni siquiera sueña con ello. Se dedica a crear enigmas del que ni el mismo sabe la respuesta, a insinuar que algo grande se esconde detrás de todo, y después dejarlo aparcado hasta que su camello le de buen material. Y así salió del paso en su quinta temporada con el peor final que he visto en televisión durante muchos años, repitió en la sexta con su ineptitud, y veremos qué blasfemia cometerá para “celebrar” el 50º aniversario de la serie.

Pero realmente con este post sólo quiero echarle en cara que me ha convertido en ser despreciable que ya no alberga sentimientos por la serie. Ahora después de cada capítulo solo siento odio. Tú, Moffat, me has convertido en un Dalek, has matado a mi serie, prepárate para morir. RUSSELL T DAVIES IS SUPREME. 

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Rebelde Way

Published on February 17, 2013, by in TV Shows.

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Corría el año 2002 cando llegaron a nuestros televisores cada uno de los personajes que forjaban, incluso más fuerte que las llamas del monte del destino, la magia del Elite Way School. Cómo olvidar a Mía Colucci, con lo difísil que es ser exa, a Marriza (que se pronuncia como pizza) Pia Espirito y sus locuras, a Pablo y los problemas con su padre mafioso y por supuesto… a mi querido Manuel, un mexicano al que le invade un sabroso ritmo vengador.

Cada uno de los secundarios también tenía un papel imprescindible. Era increíble el grado de profundidad que se puede alcanzar con sólo una serie: Una promiscua, una gorda, una deportista huérfana, una chica demasiado buena para una sociedad cruel e injusta, un geek, un judío que esconde sus orígenes por miedo, un adicto a las drogas, una zorrupia cotilla, un metrosexual escondido en el cuerpo de un gitano… ¿Cómo no amar Rebelde Way? Hay personajes y tramas para todos los gustos, y nosotros crecíamos con ellos.

Pero todo esto no acaba aquí. Para mí la serie alcanzó su climax al final de su mejor subtrama: La logia. En el instituto de élite existía una especie de Ku Klux Klan que aterrorizaba a todos los alumnos becados. La gente no dormía, sufría por las noches con miedo a que le acecharan y quemaran sus libros de texto. Era una historia con tanto suspense que parecía digna de la gran pantalla, pues todavía recuerdo con escalofríos esas reuniones en la lavandería con capuchas y velas.

No se puede hablar de esta serie sin levantarte de la silla a danzar como si no hubiera mañana, porque nadie puede negarme que la música es el punto fuerte que acompaña a todo a toda la carismática ambientación del instituto. Con letras tan elaboradas que te llegan al corazón, dignas de Pablo Neruda. (Bonita, bonita, bonita de más, mi dulce “xiquita” tan “fásil” de amar). Debo dar las gracias por esos videoclips que se colaban en cada capítulo sutilmente y que volvían a repetir una y otra vez para que, aún hoy en día, sepamos recitar todas las canciones de memoria.

De la serie, nació la banda real cuya gira llegó a España y todas las mojabragas pudieron gozar del momento mientras alzaban victoriosamente sus discos de Erreway, un grupo tan perfecto que dominaba todos los géneros, desde de rock hasta rap.

Nunca olvidaremos las lecciones morales que nos inculcaron sus 318 episodios y una emotiva película: que escapemos de estudiar y de nuestros problemas y nos dediquemos a irnos a islas desiertas o de perroflautas por el mundo cantando nuestros temas pop. Gracias, Cris Morera, gracias de verdad. Mañana alquilaré mi caravana (si no me va bien musicalmente siempre puedo cocinar meta).

Votación:

2mY sí. Todos sabemos que las dos mierdas se las doy porque a Manuel le pusieron mechas feas.

 

 

Post dedicado a @Naru24

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Hitchcock (por TheWriter)

Published on February 14, 2013, by in Cine.

“Hitchcock” (Sacha Gervasi, 2012) es una película que nos engaña vilmente con un título que solo sirve para jugar con nuestros sentimientos cinéfilos con el fin de estafarnos el dinero de una entrada de cine. Es así.

¿Por qué digo esto? Porque “Hitchcock” no es realmente una película sobre el conocido e importante director de cine de suspense por mucho que el trailer se empeñe en vendérnosla como tal. Esto puede ser perdonable ya que los trailers buscan la manipulación de espectadores potenciales y nada más y los grandes trailers son precisamente los que la logran pero lo que es de cárcel es que no podemos fiarnos ni de la sinopsis oficial de este film.

“Hitchcock” no trata de los problemas que el director afrontó durante la realización de “Psicosis”, su cinta más popular aunque no la mejor. Lo intenta, de verdad que a veces lo intenta, pero la película de Gervasi no trata de eso, tal vez porque por muy reseñable que sea “Psicosis” dentro de la filmografía del mago del suspense y dentro del cine del terror en general porque, aunque obviamente la realización de esta tuvo sus problemas y desafíos, no tuvo más que muchas otras películas conocidas o importantes a lo largo de la historia del cine. Con todo, los pocos fragmentos de este film que hablan de este rodaje son, con mucha diferencia, lo más divertido, entretenido y estimulante de esta colección de momentos anodinos e intrascendentes. El problema es que solo con eso no se hace una película ya que no da para tanto, así que se opta por hacer caer todo el peso de la narración en la relación entre Alfred Hitchcock y Alma Reville.

En manos de unos guionistas más capaces esto no tendría que suponer ningún problema, pues interpretando a este matrimonio tenemos a Anthony Hopkins y a Helen Mirren, dos de los mejores intérpretes de su generación bajo mi punto de vista. Huelga decir que ambos hacen muy bien su trabajo, destacando Hopkins al interpretar a un personaje totalmente distinto a sus roles más icónicos y hacerlo con una dedicación encomiable. Se nota que se ha estudiado al dedillo grabaciones del orondo director, pues imita a la perfección sus gestos y posturas. El único gran problema interpretativo que tiene Hopkins es que no se parece absolutamente nada al Hitchcock real, así que el departamento de maquillaje tiene que utilizar más prostetics de lo aconsejable para intentar que el actor nos recuerde al personaje real y claro, cuando tu físico en pantalla parece salido de la imaginación de Joaquín Reyes poco puede hacer una portentosa interpretación para salvarte de la hilaridad que tu sola imagen estática representa.

El problema de la película no son las interpretaciones aunque Anthony Hopkins peque de excesivo en algún pequeño y puntual momento, Helen Mirren esté en modo “molo porque soy Helen Mirren y no me esfuerzo mucho más porque va a salir algo bueno igualmente” y el resto del reparto resulte cumplidor sin más (algún día el mundo se dará cuenta de que la Johansson no es y nunca fue la gran actriz que Woody Allen nos quiso vender), no, el problema de la película es la relación misma del matrimonio. Resulta comprensible que se enfoque la película en esta relación ya que los realmente pocos problemas de rodaje de “Psicosis” no dan para hacer algo que dure más de media hora. El fallo es que las desavenencias de estos dos personajes no dan para más de quince minutos y toda la película trata el tema en casi todo momento.

Se nos intenta vender al mago del suspense como una persona retorcida y extraña, desagradable en ocasiones, pero realmente aparece como alguien afable con un par de toques excéntricos de esos de los que cualquier genio puede permitirse tener y se nos presenta un posible trío amoroso al introducir a un guionista que trabaja con su mujer. Curiosamente nunca llegará a pasar nada entre este hombre y la mujer del director, y digo curiosamente porque el tono y la dirección de la cinta apuntan a que así será y esto será un gran problema para la estabilidad de la pareja pero, como digo, nunca llega a suceder, dejando al espectador con cara de gilipollas durante un buen rato.

Es conocido por cualquier aficionado al séptimo arte que Alfred Hitchcock tuvo que financiar “Psicosis” personalmente, siendo este el mayor desafío que jamás enfrentó en su profesión, teniendo incluso que empeñar su lujosa vivienda. Solo esto podría suponer un revulsivo en la relación de pareja de Hitchcock y Alma, sin tener que insinuar infidelidades que en ningún momento llegan a ocurrir pero no, realmente no vemos las consecuencias de este salto al vacío que da el personaje más allá de unas simples y casi humorísticas menciones a la posible pérdida de una piscina. Es decir, si su película no triunfa (y todo parece apuntar a que así será) el tipo puede encontrarse viviendo literalmente en la calle de un día para otro, pero a Sacha Gervasi le importan más cuernos inexistentes y pretendidas locuras o ensoñaciones que en la vida real no tendrían, y desde luego no tuvieron, tanto peso.

En conclusión, “Hitchcock” no es exactamente una película fallida. “Hitchcock” es algo que va un paso más allá de ser una película que por las razones que sean ha salido mal. “Hitchcock” es una película que con ese planteamiento jamás hubiese podido salir bien. Tiene a los mejores actores posibles, tiene los medios técnicos y trata de un personaje fascinante para cualquier cinéfilo medio, un hombre que prácticamente inventó el thriller y moldeó el cine de terror moderno, un hombre que se convirtió en un icono pop reconocible por cualquiera mucho más allá de sus importantes obras, siendo tal vez el primer director de cine que se elevó, tal vez no por encima, pero si a la altura del reconocimiento de su propia obra a un nivel al que muy pocos directores han llegado. Esta película reduce todo esto a breves referencias en forma de estilo en momentos muy puntuales y algún que otro chascarrillo de su serie de televisión, referencias que solo entenderemos completamente los aficionados a este genio y que, de todas formas, no pasan de la simple anécdota.

“Hitchcock” no es mejorable como muchos dicen, no, “Hitchcock” no debió haberse rodado. Al menos no así.

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Oda a Jennifer Morrison

Published on December 28, 2012, by in TV Shows.
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GUAPA. QUIERO UN HIJO TUYO

Muchas son las blasfemias que se escuchan por estos lares de internet. La mayoría de mi TL se ha unido a chistes sobre una actriz, empezados por alguna desalmada desconocida. Si no te gusta, quizá deberías guardarte tu opinión y no spamear a la gente con tus tonterías.

Jennifer Morrison es una de las mejores actrices actuales y cualquier parecido con Kristen Stewart es pura coincidencia. Todos sus personajes en series de televisión han sido llevados con la profundidad que merecen. Siempre. Desde Cameron en House con sus caras de “House, me caes mal” o “No me gustan los pimientos” sabía llevar el peso de la cámara. Eclipsaba a Hugh Laurie, motivo por el que tuvo que abandonar la serie a presión de la cadena. Pero eso es algo que ya todos sabemos.

Su cameo en How I Met Your Mother no dejó de demostrar sus grandes capacidades. Es cierto que no todo el honor es suyo, hay que destacar la brillante idea de los guionistas ante el personaje de Zoey, tan adorable y soportable… La mejor novia de Ted, sin duda. Todavía sigo resentida ante la posibilidad de que no es la madre.

Pero donde alcanzó la cumbre de su carrera es llevando sobre sus hombros el peso de una serie entera: Once Upon A Time. Junto a su compañero de reparto, Henry, forman la pareja más entrañable de la televisión desde John Locke y Ben Linus (simples aficionados). El error de este show es ser una serie de personajes, y cuando solo funcionan estos dos lo demás nos aburre hasta la saciedad. Pero ahí Jenny ya no tiene la culpa, hace lo que puede. ¡Y vaya si puede!

Si no estás de acuerdo conmigo, permíteme decirte que no tienes ni idea de series y te culturices un poco antes de hablarme, eres un ser lleno de odio sin vida que lo descargas con una pobre actriz que no tiene la culpa de tus penurias.

 

 

Feliz 28 de Diciembre ;)